Multitarea y productividad

Las tareas que son asignadas a cada empleado, lo que se denomina trabajo prescripto, la mayoría de las veces no son las que efectivamente cumple en la jornada laboral, puesto que no siempre están especificadas todas las contingencias que pueden ocurrir. 

Hasta aquí diríamos, que, generalmente cualquiera sea la complejidad de la tarea, en todo momento se están tomando decisiones sobre lo que es necesario hacer para cumplir con la misma. 

En ambientes de trabajo, donde no existe una adecuada distribución de tareas, o cuando no están especificadas por puestos de trabajo, suele ocurrir con demasiada frecuencia que se produzca un desequilibrio en la cantidad de tareas que realizan las personas, ya que no está explicitada la asignación de tareas. 

Si bien es cierto que las tareas taxativamente contempladas en un manual de funciones, ordenan y dan pautas de las tareas por puesto de trabajo, no siempre se cumplen al pie de la letra. 

Cuando no hay una adecuada previsión en cuanto a la gestión de personas, relativa al número de trabajadores y puestos de trabajo, un mismo empleado acaba realizando varias tareas de diferente naturaleza. 

Otras veces, cuando se quiere evitar la monotonía en el trabajo, se piensa en la amplitud de funciones, que consiste en el número de tareas diferentes de las que un individuo es directamente responsable. La asignación de múltiples tareas, se llama extensión del trabajo. Para poder llevar a cabo estas funciones adicionales las personas deben dedicar menos tiempo a cada tarea, lo cual no es aconsejable, depende de la naturaleza del trabajo, porque las interrupciones en el proceso de trabajo para realizar otras tareas, como rutina, lleva a una sensación de falta de tiempo, de stress, de agotamiento, de falta de atención. 

Un artículo, el “Taylorismo de cuello blanco: el impacto del multitasking sobre la productividad”  en MATERIABIZ por Federico Ast hace referencia a si ¿Son las interrupciones necesariamente negativas?

Las interrupciones breves pueden tener efectos positivos. Despejar nuestra mente durante unos instantes puede servirnos para reenfocar un problema que no lográbamos resolver.

Sin embargo, los investigadores descubrieron que, tras una interrupción, una persona necesita un promedio de 23 minutos para retomar la tarea, implicando una importante pérdida de atención.

Las interrupciones con peores efectos sobre la productividad son aquellas referidas a asuntos completamente diferentes del que está tratando la persona pues causan una fuerte desviación de los recursos cognitivos y dificulta la reanudación del trabajo.” 

Otros estudios refieren a que las tareas que están en la misma sintonía no son tan perjudiciales como aquellas que son totalmente diferentes. 

El  tema es que cuando se pretende reducir la monotonía del trabajo, es necesario contemplar varias cuestiones, como la complejidad de las tareas, la calificación del empleado. Si lo que se busca es elevar la productividad y reducir la monotonía es necesario monitorear el desempeño, para no afectar negativamente la calidad de vida laboral. 

Tratemos de recordar, ¿cuántas interrupciones tuvimos en el trabajo hoy?

Anuncios

3 Replies to “Multitarea y productividad”

    1. Lisandro
      Gracias por tu comentario
      sí, son situaciones que suelen existir que necesitan de una redistribución de las funciones.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s