Dime como escuchas y te diré como entiendes

Se encuentran dos personas conocidas en un pasillo de la oficina y una de ellas saluda a la otra diciendo: “Hola Juan ¿como estás?…bien?” No espera una respuesta, ya se contestó solo.

Jorge va a buscar unos papeles a la sección de trabajo de Damián y lo saluda con un “Buen día! ¿Cómo estás? … Damián contesta: “no tan bien como a vos…”. No responde a la pregunta, contesta con una afirmación sobre el estado de Jorge.

¿Cuantas veces respondemos a preguntas que no nos hicieron porque no escuchamos al otro? La otra persona habla y no la dejamos terminar y contestamos sobre lo que queremos hablar.

Escuchar al otro tampoco es dejar que el otro hable hasta que se canse y después responder sin cerciorarnos de que entendimos y sobre todo si interpretamos correctamente lo que nos quiso contar, preguntar o pedir.

Por eso cuando hablamos de “escuchar” es importante que escuchemos en forma activa, es decir con todos los sentidos. Se dice que cuando nos comunicamos, el 7% de nuestra comunicación es de tipo verbal, el 38% es tonal y el 53% es de tipo gestual, es decir que tiene que ver con los movimientos corporales.

Estas diferentes maneras de comunicar implican que debemos escuchar lo que se dice, como se dice y que dicen los movimientos corporales.

Una actitud positiva en la escucha es evitar que nuestros esquemas mentales, llámese prejuicios, nos impidan escuchar y comprender lo que el otro nos dice,  habitualmente tendemos a captar lo que nos gusta y filtrar la información que no nos gusta, por lo que muchas veces entendemos parcialmente lo que la otra persona nos dice. Esto se evidencia aún más cuando no ejercitamos la empatía con el otro.

Una técnica eficaz para entender correctamente es la repregunta, es decir, preguntar si entendimos bien lo que nos quieren decir, del tipo: “Ud. me está diciendo que …”  “Así que Ud. cree…” . De esta manera se comprueba si la otra persona se expresó correctamente, de lo contrario tiene la oportunidad de reformular lo dicho.

Existen muchas barreras en la comunicación que dificultan la comprensión en las conversaciones. en el trabajo cuando se encarga una tarea, cuando se da una directiva, etc. por lo que es importante escuchar y cerciorarse de haber entendido bien y si es necesario hay que volver a preguntar.

Somos más eficientes y eficaces, cuando escuchamos y comprendemos cabalmente lo que nos encomiendan, al realizar la tarea correctamente, la primera vez.

¿Revisamos nuestra capacidad de escucha?

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